Constelaciones familiares grupales
El 06 de Abril 2024, estuve en la ciudad de Katy, Texas, visitando a mi amiga y colega María Alejandra Marcano (@encuentratunorte) y para participar en una constelación grupal que realizaríamos en esa ciudad ese fin de semana. Acompañamos a un grupo de personas maravillosas, en su proceso de mirar, comprender y asentir desde la mirada del amor, la historia de sus sistemas familiares.
Llegamos a una entrevista de constelaciones familiares, después de tratar algunas otras terapias o para complementar la información de la terapia que hemos estado recibiendo. Otras veces, llegamos a una constelación familiar porque no encontramos el motivo por el cual un patrón se repite, no solo en nuestras vidas, sino también en la vida de algunos integrantes de nuestras familias.
Quizá no nos hemos dado cuenta hasta que un facilitador de constelaciones familiares nos ayuda a reconstruir la historia familiar y es alli cuando detectamos que, no solo a mí me ha sucedido o me está sucediendo algún evento en particular. Quizá en esa búsqueda encontremos que a nuestra madre, abuela, tíos, tatarabuelos u otro familiar, le sucedió algo similiar. Es en ese momento en el que la historia nos deja ver cuales son los hechos que han marcado para siempre nuestro sistema familiar y que reparar todo esto implica entender que hay ordenes que cumplir.
Como las Leyes del Universo que han sido creadas por una inteligencia superior para que siempre reine la armonia, así también existen leyes que traen orden y equilibrio al sistema familiar. Estas son las ordenes del amor, las bases de las Constelaciones Familiares que nos dejó el filósofo alemán Bert Hellinger. Cuando estas órdenes se transgreden se rompe el equilibrio y la armonia, generando un desorden que pulsará en ese sistema familiar, hasta que uno de sus miembros decide que es momento de restaurar el orden para que las generaciones presentes, futuras, no repitan el patrón que causa tanto dolor, y puedan vivir una vida feliz y libre de ataduras.
El movimiento del Espiritu se manifestó en nuestra actividad del fin de semana, trayendo paz, orden y pertenencia a cada uno de sus participantes. Gracias, gracias, gracias! Fue una jornada maravillosa.